A los 42 años, dejé mi trabajo como profesor. Abandoné un empleo estable y me lancé de cabeza al mundo de la programación desde cero. Normalmente, la gente diría: “Ya es demasiado tarde, ¿no?” Pero, ¿sabes qué? Tengo a la inteligencia artificial como compañera. Con su poder, siento que puedo superar cualquier obstáculo que se interponga en mi camino.
Programación, metaverso, IA, desarrollo de aplicaciones… Todo esto es difícil. Pero precisamente por eso me apasiona. ¡El sueño de un hombre no se encuentra al final de un camino fácil! Hay que entregarse por completo a aquello que enciende nuestra pasión. Y algún día, crearé algo que hará que el mundo entero diga: “¡Esto es increíble!”
“Es demasiado tarde.” “No puedes hacerlo.” ¿Vivir bajo esas palabras? ¡Eso no es para mí! ¿Edad? ¿Experiencia? No importa. Mientras sigas desafiándote, siempre seguirás creciendo y los sueños se harán realidad.
¡Vamos a recorrer este camino juntos y a darlo todo!